viernes, 20 de julio de 2012

Políticamente descolocado

Columna de Opinión por el periodista Jorge Canono Elorza
GESTION
Son varias las provincias con problemas financieros, pero son cuatro las más destacadas: Buenos Aires, Santa Cruz, Córdoba y Santa Fé. Buenos Aires es relevante por ser la más rica: genera el 38% del PBI total, concentra la mayor producción de soja, cereales y las industrias de más envergadura y el empleo Le siguen Córdoba, Santa Fe, Santa Cruz.
La conducción socialista de Santa Fe tiene buenas relaciones con el Poder Ejecutivo Nacional, que la ayuda extra aportes a la coparticipación. Con Córdoba las relaciones son tirantes y no porque la nación le adeuda 1.200 millones de aportes previsionales, sino por los estruendos políticos del gobernador De la Sota, lanzado a su campaña presidencial. Para el gobierno central no hace falta esa exageración, como la amenaza de recurrir a la Suprema Corte, cuando tal deuda no es obligatoria, sino un aporte del PE. Córdoba es la segunda provincia por su PBI y avanzada productivamente por su estructura mixta, agro e industria. El monto que reclama carece de envergadura respecto de su masa productiva.
El caso de Santa Cruz es, para el gobierno central, un caso de incapacidad absoluta de gestión. El gobernador Peralta, emulando a De la Rúa envió a la legislatura un proyecto de
ley con rebaja de pagos a los jubilados. Los diputados kirchneristas y otros se lo rechazaron. Ni lo trataron. Hace meses que la policía dispuso un conflicto reclamando aumentos y los empleados públicos cobran con retrasos sus sueldos. Santa Cruz es una provincia petrolera. Recibe fuertes ingresos.
Pero Bs.As. es peculiar. Son varias veces que el gobierno nacional le ha enviado aportes extraordinarios: 400.000 millones de pesos desde 2003. Ahora la saca del pozo con 600 millones y respalda un bono de 900 millones, para que la semana próxima abone el aguinaldo.
Un alta fuente del Ministerio de Economía comentó “que la Presidenta respalda para no perjudicar a la gente de cada provincia”, pero sus gobiernos deben gestionar bien y la gente presionarlos en ese sentido. “Nunca dejaremos de ayudar, pero también exigiremos eficiencia”.
Scioli
La impresión generalizada en ámbitos políticos es que Scioli, con esa crisis, ha quedado políticamente descolocado. Su aspiración para 2015 le queda grande por la situación financiera que ha creado en su gestión, al fracasar en el reajuste del impuesto inmobiliario aplicado con temor de no afectar a los más poderosos en proporción a sus recursos, determinando aplicación tibia y además con
recaudación insuficiente. El gobernador partió de la premisa política de no enfrentar a los grandes productores, suponiendo que lo respaldaran para Presidente. Pero no tuvo en cuenta los 400.000 docentes y empleados públicos de la provincia, que seguramente juntan más votos que los ricos. Y lo político y socialmente destacable es su concepción elitista, doblemente: pensar en los que más tienen y repartir el aguinaldo en cuotas, imitando al neoliberal Martínez de Hoz que aplicó el sistema de cuotas durante la dictadura y dio así un ejemplo de especulación financiera con los fondos de los jubilados, quienes no recibieron nada. Entonces las tasas de interés eran altas, más que la inflación y por lo tanto remunerativas.
A Scioli lo perjudica su concepción económica conservadora y pretende estar bien con todas las diferencias sociales existentes. En un deporte se puede satisfacer a todos o gran parte; la política obliga a elegir dónde se pone el énfasis. Y de agregado, le concede en bandeja argumentos a la oposición, aunque tampoco brilla por su creatividad política.
Julio 2012
Canono Elorza
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