miércoles, 14 de diciembre de 2011

La deuda es con las mujeres por Malena Zetnik

En una columna de opinión publicada en el Anuario 2.011 del Socialista Malena Zetnik nos brinda un pantallazo sobre algunas realidades que afectan a la mujer Argentina; explica quien es quien e invita a un 2.012 donde se hagan valer todos los derechos.
Termina el año y todos los medios
reflejan el hecho histórico de
que, por primera vez, una mujer es
reelegida presidenta en Argentina.
Pero este hecho sin dudas inédito,
contrasta con la realidad de las
mujeres en el país: son la mayoría
de las jefas de familia en los hogares
pobres, ocupan más de 60 por
ciento de los puestos de trabajo
en negro, muere una mujer cada
30 horas a causa de la violencia
doméstica y otra fallece por día
a causa de la clandestinidad del
aborto. En este marco, más de una
se pregunta, ¿qué ha hecho Cristina
por las mujeres en estos primeros
cuatro años?
Lo que resulta innegable es que
en todos estos años no ha destinado
un solo peso para poner en marcha
los programas que se derivan de la
ley de erradicación de la violencia
contra la mujer: no se han abierto
refugios ni centros de atención
para la prevención de la violencia
,mientras los casos crecen exponencialmente.
Los últimos fueron
el cuádruple homicidio en La Plata
y el asesinato de Carla Figueroa en
General Pico, La Pampa, donde el
asesino fue dejado en libertad para
casarse con la víctima tras estar
preso por violarla y enseguida la
mató. En ambos casos se intentó
tapar con el nombre de asesinato
pasional a la violencia machista.
Pero también este año cerró con
una definición clara de la presidenta:
aunque miles de mujeres se
movilicen desde hace años por el
aborto legal, ella ya aclaró que sus
creencias personales le “impiden”
garantizar este derecho que tantas
vidas se cobra y el proyecto perdió
apoyo parlamentario. Es más, entre
sus gobernadores predilectos están
Urtubey y Capitanich, importantes
militantes católicos que impulsan
la educación religiosa en las escuelas
públicas de sus provincias.
Mientras tanto, la educación sexual
sigue siendo expulsada de las currículas.
Cuestiones similares podríamos
decir de la impunidad de las
redes de trata y de las condiciones
de vida del conjunto de las mujeres
trabajadoras y pobres que, por fuera
de algunos subsidios de miseria
y planes sociales sostenidos en
la lógica clientelar, van a seguir
pagando el ajuste. Los aumentos
de luz, gas, ABL y prontamente
el transporte están a la orden del
día.
Sólo con estos elementos, lo
que queda claro es que antes de
su condición de mujer, Cristina
gobierna para las patronales y
la Iglesia. Por eso, el 2012 y los
años siguientes del mandato se nos
revelan clave para pelear por nuestros
derechos. Organizándonos en
nuestros lugares de trabajo para
combatir la inflación y el tarifazo
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